El plan farmacéutico de Trump amenaza a Europa: medicamentos más caros y retrasos en las nuevas terapias | Vive Saludable

El plan farmacéutico de Trump amenaza a Europa: medicamentos más caros y retrasos en las nuevas terapias

El plan farmacéutico de Trump amenaza a Europa: medicamentos más caros y retrasos en las nuevas terapias

“Las políticas de EE UU pueden repercutir en el acceso a los medicamentos a escala mundial. Los responsables políticos deberían garantizar que la disponibilidad de medicamentos importantes no se retrase por ello”, alerta , una de las autoras del trabajo.

Pese a limitaciones del estudio, como la necesidad de estimar los precios reales de muchos medicamentos por la opacidad de los contratos entre gobiernos y farmacéuticas, los expertos consultados destacan su relevancia porque, entre otros avances, dimensiona por primera vez las consecuencias de las políticas de Trump en el mercado farmacéutico global.

Uno de ellos es Jaume Puig Junoy, economista y profesor de la UPF Barcelona School of Management, que acaba de publicar el libro , editado por FUNCAS. “El estudio aporta evidencia muy útil que confirma una de las tesis del libro: cuando un precio bajo en un mercado pequeño genera una pérdida mucho mayor para una farmacéutica en Estados Unidos, aumentan los incentivos a retrasar lanzamientos, elevar precios o hacer descuentos confidenciales”.

Sin embargo, advierte Puig Junoy, esta política podría llegar a perjudicar al resto de países sin que consiga aportar un gran beneficio a Medicare: “Si EE UU sigue siendo el primer mercado y fija precios iniciales altos, estos pueden terminar elevándose en los otros países. Esto haría que el ahorro obtenido por Medicare fuera poco importante”. La idea clave es que la reducción del gasto en EE UU “no es un resultado aislado, sino que depende de cómo reaccionen las empresas y los sistemas sanitarios de los países de referencia”.

Esta posición abre una cuestión clave para la sanidad pública española: el impacto que tendrá en ella la política de nación más favorecida de Trump. Jaime Espín, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y exasesor del Banco Mundial y la Comisión Europea, considera que es previsible “un posible retraso en el lanzamiento de algunos fármacos e intentos de subida en los precios”.

“Estos incrementos, sin embargo, pueden ser amortiguados con instrumentos financieros innovadores”, añade este experto en referencia a las cláusulas que pueden introducirse en los contratos entre gobiernos y farmacéuticas para mantener confidenciales los precios finales. Sobre el trabajo de The Lancet, Espín destaca que “hace una novedosa evaluación cuantitativa del impacto de estas políticas en las compras públicas en EE UU”, aunque puntualiza que “no llega a estimar las implicaciones en precios o posibles retrasos en el lanzamiento de nuevos fármacos en la UE”.

Beatriz González López-Valcárcel, catedrática en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, no ve por ahora “consecuencias tangibles” de las políticas de Trump en España. “No es algo que hayamos observado, al menos de forma generalizada”, afirma. A su juicio, entre otras medidas, es posible que los demás gobiernos activen fórmulas para “salir del radar” como país de referencia para EE UU “modificando la presentación y los envases para que no sean equiparables con los de EE UU”. Estos cambios harían imposibles las comparaciones de precios que persigue el Gobierno de Trump.

Una cuestión recurrente en esta situación es , que expertos como González López-Valcárcel consideran que ahora podrían “intensificarse” para evitar subidas no deseadas debido a la presión de Trump sobre las farmacéuticas. España, por ejemplo, ha seguido esta estrategia en los últimos meses

El director general de Farmacia del Ministerio de Sanidad, César Hernández, admite que la presión provocada por las políticas de Trump “es real” en las relaciones que la administración mantiene con el sector. “Existe el riesgo de que la industria trate de evitar que los precios europeos condicionen los obtenidos en Estados Unidos”, explica. Pese a ello, este alto cargo sostiene que hasta el momento solo ha observado “un cierto enlentecimiento” en algunas propuestas comerciales, algo que considera que puede deberse a una especie de impasse mientras “se clarifican las consecuencias reales de las políticas de los EE UU”.

Hernández rechaza por “simplista” el argumento de que “Europa paga demasiado poco por los medicamentos” y defiende que “los sistemas sanitarios europeos contribuyen de manera muy significativa a la innovación mediante la financiación de fármacos, la investigación pública, los ensayos clínicos, las infraestructuras científicas y la generación de evidencia”.

Por ello, y aunque considera “legítimo debatir cómo distribuir de manera equilibrada el esfuerzo global en innovación”, el director general sostiene que “las características y problemas internos del mercado estadounidense no pueden trasladarse automáticamente a los sistemas europeos”. Tampoco, añade, “existe ninguna razón para aplicar incrementos generales o automáticos de precios en España, el país de la Unión Europea que más dedica a medicamentos en proporción a su PIB”. Sanidad está, en todo caso, “dispuesta a reconocer adecuadamente la innovación, pero cada decisión debe basarse en la evidencia, el valor terapéutico y el impacto presupuestario”, concluye Hernández.

*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.